Afrodescendencias y propuestas contrahegemónicas

Fuente: Grupos de trabajo de Clacso

La historia de la humanidad, vista desde la epistemología del Sur, exige replanteos esenciales en los planos teórico y político cuya dirección principal revela la tendencia de resistencia ante la dominación, a escala global y local.

afrodescendiente

Como parte de esta tendencia emergen ejes emancipatorios, entre los cuales destacan las afrodescendencias y sus luchas contrahegemónicas. Sobre la base del genocidio de los pueblos de origen africano, se erige el modelo universal “civilizatorio” eurocentrista y colonizador, aún prevaleciente. Los enfoques y prácticas en torno al tema cobran vigor al tenor de la declaración del Decenio Internacional Afrodescendiente y suelen reflejar realidades complejas en tensión, por sus encuentros y desencuentros con las relaciones de poder.
Lo decisivo de comprender, como lo indica Aníbal Quijano (2000: 24)es que: “La dominación es el requisito de la explotación y la raza es el más eficaz instrumento de dominación que, asociado a la explotación, sirve como el clasificador universal en el actual patrón mundial de poder capitalista”. Se trata de un racismo estructural de larga data, cuyos pilares fundacionales fueron el colonialismo y el esclavismo, pero que es capaz de reproducirse bajo ropajes nacionalistas y globales, de manera difusa y controversial hasta la actualidad. De este modo, se reafirma la pertinencia del abordaje del tema en el debate académico y público.
Cabe destacar la importancia de los estudios afrofeministas respecto del tratamiento de las violencias de la colonialidad que se encarnan en los cuerpos de las mujeres negras, bajo el concepto mentor de “interseccionalidad” propuesto por Kimberle W. Crenshaw (1991). Desde la opción decolonial, María Lugones (2008) y posteriormente Rita Segato (2011) han reflexionado acerca de la interseccionalidad entre colonialidad del poder y colonialidad de género. Lugones investiga la intersección de raza, género y sexualidad para entender la indiferencia que muestran los hombres frente a las sistemáticas violencias que sufren las mujeres de “color”. De acuerdo a esta autora, la imposición de un único sistema binario y heterosexual de género fue constitutivo de la colonialidad del poder y, a su vez, la colonialidad del poder fue constitutiva de este sistema de género (Lugones, 2008:43). Género es, al igual que raza, una poderosa ficción. “La interseccionalidad de racismo y patriarcado considera las experiencias de las mujeres de color que no han sido representadas ni por los discursos del feminismo ni del antirracismo” (Bidaseca, 2015: 121). Esta posición emerge en el contexto de las luchas de las “mujeres tercermundistas de color”, que intervinieron el imaginario simbólico de esas mujeres otras del feminismo blanco. Cuestionarían así al feminismo hegemónico que ignoraba las diversas divisiones raciales, de clase, nacionales, etc. al interior de la categoría homogénea “mujer” (Bidaseca, 2016: 179).
Esta perspectiva crítica es esencial en el entendimiento del Decenio internacional de las y los afrodescendientes, iniciado en el año 2015 y que se extenderá hasta el 2024, auspiciado por la Asamblea General de la ONU, abriendo nuevas interrogantes y retos. El Decenio se orienta al reconocimiento, la justicia y el desarrollo (ONU, 2013), pero sin rebasar las bases esenciales y los fundamentos ideológicos de los sistemas de dominación.

Actualmente, tras sus diversas manifestaciones y variantes ideopolíticas, la naturalización de las “razas”, sin abandonar prácticas tradicionales de opresión “racial”, transita sutilmente a la legitimación de derechos en el discurso político promovido por los centros hegemónicos de poder, mediante la incorporación de nuevas acciones compensatorias de impacto desmovilizador en función de frenar el fortalecimiento de la lucha contra el racismo en los movimientos sociales.
Se añade que América Latina y el Caribe están inmersas en un polémico contexto de cambios caracterizado, entre otras, por las tensiones siguientes:
• Los avances sociales logrados y las desigualdades persistentes, que hacen de América Latina y el Caribe la región de mayores desigualdades sociales en el mundo.
• El decrecimiento económico pronosticado (CEPAL, 2016) y la recomposición de las fuerzas de derecha que desarrollan la ofensiva neoliberal ante la resistencia de los movimientos sociales y gobiernos progresistas.
• La alta heterogeneidad de los movimientos sociales frente a la necesidad de la articulación política y el análisis desde la interseccionalidad.
El tratamiento de la cuestión afrodescendiente transita a las políticas públicas anclado en los modelos de bienestar imperantes. El pensamiento crítico latinoamericano y caribeño ha resignificado la categoría bienestar, considerando que: “El bienestar puede entenderse como la capacidad –desigualmente distribuida- para enfrentar la incertidumbre, es decir para dar respuesta a los diferentes riesgos a los que estamos expuestos a lo largo de la vida” (Gunturiz, 2015:p.1). El problema no se reduce a ¿Cómo se posicionan en ellos las poblaciones afrodescendientes, sino, por qué y qué hacer en consecuencia?
Las relaciones entre políticas públicas y el abordaje de la problemática “racial” asumen formas y vías diferentes, atendiendo a las particularidades histórico-nacionales. El mapa político del tema en la Región es también diferenciado. Mientras, determinados países muestran avances bajo una plataforma de inclusión, otros presentan inercias y retrocesos. Sin embargo, en todos subyacen agendas de asuntos no resueltos en la problemática “racial”, que son invisibilizados o distorsionadas bajo el prisma del “multiculturalismo”.

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En este sentido, se aprecian dos enfoques de políticas públicas en disputa acerca del tema:
• Las políticas públicas asentadas en el modelo clásico neoliberal que jerarquizan el planteamiento de programas focalizados, sectoriales de carácter asistencialistas que promueven esquemas parciales de redistribución.
• Políticas públicas basadas en universalismo de nuevo tipo capaces de generar respuestas más integrales e inclusivas, mediante la combinación de acciones de redistribución y reconocimiento (Fraser, 2014) o que logren determinada focalización en el contexto de programas universales y la participación popular.
Se estima que las poblaciones afrodescendientes latinoamericanas y caribeñas , son predominantes en el perfil de pobreza (CEPAL, 2015), por lo que tienden a vivenciar diversas formas de habitar las opresiones, atendiendo a aspectos de índole socioeconómico, “racial”, de género, territorial, ambiental y generacional. Un cuadro similar se presenta en los Estados Unidos con la población negra africana (ONU , 2013). También, la criminalización de la pobreza tiende a reforzar la violencia institucional, especialmente policial y la violencia criminal con énfasis en las juventudes afrodescendientes (Campoalegre y Portieles, 2014).
Completa este panorama la opresión mediática que delinea y refuerza una imagen descalificadora basada en prejuicios y estereotipos racistas y sexistas; que se trasmiten de una generación a otra; situación agravada con respecto a las mujeres y sexualidades no hegemónicas (Bidaseca, 2016, Campoalegre, 2015 y Franco, 2015).
A todas luces no basta un decenio, frente a un tema histórico signado por la complejidad y diversidad crecientes; que sigue siendo asunto estratégico para América Latina y el Caribe, cuya declaración como zona de paz, no debe detenerse a las puertas de la problemática “racial”.
En tales circunstancias, es preciso que el pensamiento crítico latinoamericano y caribeño, continúe su obra: de construya mitos de conquista, visibilice voces, desafíe y reconfigure políticas públicas; creando nuevos espacios de diálogos Sur-Sur orientados a la transformación social.
Tras esa perspectiva se enmarca el propósito central de la propuesta de este nuevo Grupo de Trabajo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

La relevancia teórica del tema se asienta en la razón de ser del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales como propuesta de resistencia y generación de alternativas de desarrollo inclusivo frente a la colonialidad del poder. La premisa clave es que: “El “racismo” en las relaciones sociales cotidianas no es, pues, la única manifestación de la colonialidad del poder. Pero es, sin duda, la más perceptible y omnipresente. Por eso mismo, no ha dejado de ser el principal campo de conflicto.” (Quijano, 2000: 2). Sin embargo, hasta hoy no existen antecedentes de un Grupo de trabajo CLACSO específicamente enfocado al estudio de las afrodescendencias, circunstancia que contribuye a que la producción en este campo sea aún dispersa, vulnerabilizada e invisibilizada. La difusión del conocimiento se encuentra atrapada en experiencias nacionales, acciones “afirmativas” en las llamadas buenas prácticas promovidas por organismos internacionales y en las experiencias de lucha de los movimientos u organizaciones afrodescendientes. Los estudios sobre el racismo se inician tardíamente en la Región (París, 2002), a pesar de la significativa participación de las y los afrodescendientes en la gesta de liberación nacional. Aunque voces precursoras refutaban abiertamente el mito ideológico de la existencia de las “razas” y sus consecuencias, en pleno siglo XIX el tema “racial” se fundamentaba científicamente por el positivismo y el darwinismo, en función de hegemonías racistas. Sobre tales presupuestos, la necesidad e importancia estratégica de esta propuesta de Grupo de Trabajo puede ser valorada en tres dimensiones principales: teórica-metodológica, política y organizativa. 1. Dimensión teórica metodológica. En el campo del pensamiento crítico Latinoamericano, se pretender contribuir a la generación de conocimiento situado de las tensiones, emergencias y resistencias de las afrodescencias en América Latina y el Caribe; capaz de deconstruir imaginarios sociales y prácticas políticas en torno a racialidad, racialización, racismo y colonialismo, como también proponer formas alternas de relaciones sociales en las que se reivindica el aporte histórico de los afrodescendientes en la construcción de identidades de los estados nacionales en los países de la región. Resulta relevante, desde los puntos de vista genealógico y epistemológico, la polémica acerca de qué entender por afrodescendencias. Las denominaciones para designar a las poblaciones que se generan de los vínculos entre las formaciones nacionales y la diáspora africana varían de un país o región a otra, evidenciando un debate inacabado, que incide en la acción política de resistencia. Es vital encarar esta tarea en el campo teórico, para de/construir y compartir presupuestos comunes con enfoque crítico desde la diversidad y el compromiso social, que contribuyan a la articulación de los movimientos sociales y orienten las políticas públicas. Por razones políticas, histórico culturales e identitarias, los términos de negro (a) y afrodescendiente son objeto de intensas polémicas (Sarmientos, 2015), principalmente a partir de la Conferencia Regional de las Américas, celebrada en Santiago de Chile en el año 2000, y la Conferencia de Durban, Sudáfrica en 2001. En contraposición a una visión individualista que se presta para la manipulación o el reconocimiento de la africanidad en perspectiva institucional y política, este Grupo de Trabajo desarrolla el concepto de afrodescendencias en vertientes interconectadas: (i) Como componente socioestructural altamente diferenciado en lo interno, conformado por el impacto de la diáspora africana y su transformación en los diferentes países. (ii) Como un movimiento social contrahegemónico que figura entre los actores estratégicos del desarrollo de cara a los objetivos post 2015, acordados por la comunidad internacional (Campoalegre, 2016). 2. Dimensión política. Interesa descifrar cómo las desigualdades sociales y las relaciones de poder son trasversalizadas por la cuestión cultural y afianzan en la práctica el racismo estructural. Ello coloca en discusión la tensión entre multiculturalismo e interculturalismo. Más allá de dicotomías sostenemos la posición de que: “Defender el multiculturalismo existente pasa por su crítica radical, por generar las condiciones conceptuales para radicalizar su proyecto, desanclándolo de ciertas nociones de diferencia cultural, desatándolo del sobre-énfasis jurídico y estatista que ha domesticado sus potencialidades” (Restrepo, 2013:20). En este sentido, el GT insistirá en la promoción de estudios comparados acerca de los diversos grupos sociales que componen las afrodescendencias en nuestros países, así como la influencia mutua entre Africa y sus afrodescendencias. El fortalecimiento de capacidades para la acción política es otro de los aspectos principales, en particular el desmontaje de las acciones de manipulación y la tendencia al desfasaje entre el discurso político y su materialización práctica. Ello conlleva a deconstruir la manipulación política y los sentidos y prácticas estigmatizantes que mantienen y reproducen la opresión, la exclusión y la invisibilización de estos grupos y promover alternativas de acción en pro del reconocimiento de los derechos de los pueblos. 3. Dimensión organizativa. En articulación con lo anterior la dimensión organizativa alude a dos intereses. Primero, la conformación de un GT que se propone pensar, debatir y construir conocimiento conjunto sobre esta área de conocimiento, trascendiendo límites geográficos, enlazando a investigadoras, investigadores y activistas sociales de África y las Américas, en función de un diálogo de saberes que redescubra la huella de la diáspora africana, trasgrediendo la Academia con la savia popular de resistencias. Segundo, pretende accionar un proyecto de acción colectiva con y hacia las comunidades, las organizaciones y los movimientos afrodescendientes en toda la región, a fin de articularnos en la lucha política y en los escenarios de debate que posibiliten la participación de las afrodescendencias en los ámbitos públicos, colectivos, de reconocimiento y de decisión política que atañe a sus vidas y a sus derechos. Es de interés para este GT proyectar el tema, no como un esfuerzo singular, segmentado del resto del proyecto emancipatorio del Sur, sino teniendo en cuenta sus particularidades, sentidos y significados. El propósito es legitimarlo como campo específico del pensamiento crítico que promueve CLACSO y a la vez como práctica política de decolonialidad del poder que promulgan las diversas organizaciones sociales en el contexto de las contraresistencias hegemónicas. Tampoco, nos posicionamos en calidad de punto de partida, somos continuidades múltiples de una obra en común, de la que hemos sido parte desde nuestros países, en escenarios académicos y de acción política participativa, obra que nos permite presentar esta propuesta. Sobre tales presupuestos, emergen las interrogantes siguientes: ¿Cómo deconstruir el concepto de “raza”, en las políticas públicas e imaginarios sociales, mediante la producción y visibilización del pensamiento crítico que emergen de los variados contextos sociohistóricos del Sur? ¿Cuáles son las particularidades y las convergencias de las identidades Afrodescendientes, afrolatinos, afrocaribeños, afroamericanos, negros en la Región latinoamericana y Caribeña? ¿Qué nuevas lecturas, propuestas de acción y transformación deben centrar el debate del pensamiento crítico en la Región, en materia del reconocimiento de la diversidad identitaria étnico/racial? ¿Qué políticas públicas favorecen u obstaculizan la garantía de derechos y la inclusión social de las afrodescendencias y cómo se intersectan con los discursos de los países del sur en el mundo? ¿Qué contribuciones realizan las luchas de las afrodescendencias a la reconfiguración del mapa político de sus respectivos países? ¿Cuál es la vinculacion entre los grupos sociales afrodescendientes y las instituciones encargadas de llevar adelante el panafricanismo como la Union Africana, para lograr una dinámica que ayuda a alcanzar los objetivos del decenio? ¿Qué significa África y cuál es su influencia en el pensamiento Afrodescendiente actual?

Bibliografia utilizada

Bidaseca, Karina (2015). Escritos en los cuerpos racionalizados. Lenguas, memoria y genealogías (pos)coloniales del feminicidio. España: Universitat de les Illes Balears.

Bidaseca, Karina (2016). “Dónde está Ana Mendieta?. Lo bello y lo efímero como estética descolonial”. En Bidaseca, Karina Genealogías críticas de la colonialidad en América Latina, África, Oriente (Buenos Aires: CLACSO/UNSAM).http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/sur-sur/20160210113648/genealogias.pdf

Campoalegre, Rosa y Portieles Illovis. (2014).La delincuencia infanto juvenil: Puertas adentro. En Cuadernos CIPS 2011. Experiencias de la investigación social en Cuba. Publicaciones Acuario. Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas. La Habana.

Campoalegre, Rosa. (2015). Mujeres y familias afrodescendientes en Cuba: retos del bienestar en las políticas públicas. Memorias del I Simposio Internacional de mujeres negras. Ibarra.

OECD. (2014), Perspectivas económicas de América Latina 2015: Educación, competencias e innovación para el desarrollo, OECD Publishing, Paris. DOI: http://dx.doi.org/10.1787/leo-2015-es

De Sousa, Buenaventura. (2009). Epistemología del sur. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Siglo XXI editores. Buenos Aires, Argentina.Disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros

Franco, Sandra. (2015). Ser pobre, ser negra y ser mujer minera: una mirada de género a los estudios sobre afrodescendientes en Colombia. Ponencia presentada al VII Conferencia del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Medellín.

Fraser, Nancy. (2014). La justicia social en la era de la política de identidad: redistribución, reconocimiento y participación. En Revista de Trabajo Nueva Época. Año 4 – Nº 6 pp.83-103. Argentina.

Gunturiz, Angélica (2015). La comparación en política social. La investigación a través de los regímenes de bienestar en América Latina. En Seminario virtual La comparación en ciencias sociales y el análisis de políticas públicas en América Latina y el Caribe. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Buenos Aires, Argentina. Disponible en: http://www.clacsovirtual.org

Organización de Naciones Unidas. (2013). Resolución A/Res/68/237.Decionio Internacional Afrodescendiente. New York.

Quijano, Aníbal. (2000).Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En: Lander, Edgardo (comp.) La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas Latinoamericanas. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Buenos Aires, Argentina. Julio de 2000. p. 246. Disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/lander/quijano.rtf

Segato, Rita (2011). “Género y colonialidad. En busca de un nuevo vocabulario descolonial”. en Bidaseca, Karina (co.comp.) Feminismo y (pos)colonialidad. Descolonizando el feminismo desde y en América Latina (Buenos Aires: Godot).

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